Desarrollar un negocio en internet

Internet: de la información a la comunicación hasta su incorporación a los negocios.

Internet ha revolucionado nuestras vidas. Tras su aparición se democratizó el acceso a la información y se hizo un mundo más global, diluyéndose las fronteras. Lo que antes nos llevaba horas o días investigar en bibliotecas, hemerotecas o buscando en la enciclopedia, hoy lo obtenemos en unos segundos a golpe de clic. Con la llegada de la web 2.0, a la revolución en el acceso a la información se añadió la de la comunicación: internet dejó de ser un canal unidireccional para convertirse en una plataforma de interacción con la llegada de las redes sociales, los blogs, las wikis y los portales de fotos y vídeos (como Youtube o Flickr). Poco a poco, lo que en un principio era un elemento un tanto extraño o ajeno, se fue convirtiendo en algo imprescindible en nuestras vidas, hasta tal punto que hoy no nos podemos imaginar nuestra existencia sin la red de redes. El impacto que ha tenido en nuestra cultura y sociedad ha sido tal, que su irrupción se la considera la tercera Revolución Industrial. No sólo ha cambiado nuestra forma de acceder a la información o comunicarnos, sino que el siguiente paso ha sido la reinvención de nuestro sistema productivo y económico; ya no se entienden los negocios sin internet.

La incorporación de la red al mundo de los negocios se ha hecho a varios niveles: existen empresas mixtas (parte online y parte offline) y otras que son exclusivamente online (por ejemplo Amazon). Y en las mixtas nos podemos encontrar negocios que simplemente tienen presencia en internet por medio de una página web como carta de presentación, hasta aquellas que a través de su portal ofrecen algún producto o servicio. En este segundo caso tenemos gran cantidad de ejemplos; hablando por ejemplo de moda, ¿qué marca no tiene hoy su tienda online como apoyo de su tienda física? Y es que cada día el comercio online gana más adeptos por las grandes ventajas que tiene: nos permite comparar para adquirir un producto al mejor precio, nos ofrece descuentos, supone un gran ahorro de tiempo y nos permite comprar las 24 horas del día, los 365 días del año. Ha sido tal el crecimiento del comercio online que incluso está llevando al cierre de tiendas físicas al suponer una mayor infraestructura y gastos.

La digitalización de productos y servicios y nuestro consiguiente cambio de hábitos está cambiando también el tejido empresarial. Las ventas de la prensa en papel han caído considerablemente; las agencias de viajes o las inmobiliarias están siendo sustituidas por modelos equivalentes en internet; los videoclubs han desaparecido debido a la aparición de plataformas como Netflix o Filmin, entre otras; las ventas de discos y cds no deja de descender debido a la preferencia de servicios como iTunes o Spotify; los libros electrónicos empiezan a superar en ventas a su equivalente en papel; la banca online cada día gana más adeptos al igual que la adquisición de todo tipo de productos: desde la compra en el supermercado, pasando por electrónica, ropa, cosmética o un billete de avión. Y el terreno de la venta online empieza a dejar de ser patrimonio exclusivo de las empresas. Internet ha hecho posible la venta entre particulares, algo que ya existía pero que era más complicado de llevar a cabo. Hoy en día con los portales de anuncios puedes publicar aquello que quieres vender y llegar a una enorme cantidad de público; algo imposible antes de la aparición de la red. La democratización de las ventas online no ha venido sólo por parte de la venta de segunda mano en estos portales, sino que internet ha hecho posible que particulares hayan creado su propio negocio en internet.

 

Internet: una oportunidad para los negocios.

Todos los cambios que ha traído la red ha obligado a las empresas a “evolucionar o morir”. Pero las que han conseguido adaptarse al cambio han salido reforzadas. Sin embargo, el cambio más espectacular que se está produciendo, y que más podemos valorar con la elevada tasa de paro que estamos viviendo, es la posibilidad de que cualquier persona pueda llegar a desarrollar un negocio en internet. Dependiendo del modelo del mismo la inversión inicial es mínima (en el caso de un blog) o mucho menor que el de una empresa tradicional. Y existen iniciativas, también nacidas en la red, como el crowfunding, que ayudan a financiar los proyectos.

Todos hemos leído o escuchado historias de éxito de gente que ha triunfado montando un negocio en internet: desde parados, pasando por jubilados a gente con un puesto de trabajo en el que no se sentían realizados. Y no son leyendas urbanas; son casos reales. Así que si tu tienes esa misma inquietud, ¿por qué vas a ser menos?

 

Modelos de negocio en internet

Lo primero que tenemos que tener claro es que para tener éxito hay que diferenciarse: si eres uno más, si no ofreces algo distinto, pasarás desapercibido entre tu competencia. Ahí está lo que llamamos el “valor añadido”: ¿qué puedes aportar a lo qué ya existe?, ¿cómo darle la vuelta?. Una vez que tengas esto claro, tendrás que desarrollar el modelo de negocio, informarte, formarte y ponerte manos a la obra. Es una carrera de fondo, pero “el que sigue la consigue”. En este caso estamos hablando de proyectos emprendedores; ideas, la mayoría de las veces de base tecnológica, que aportan una novedad o reinventan algo que ya existía. Tenemos ejemplos conocidos como Wallapop, La nevera roja o Be mate.

Pero si no tenemos una idea novedosa, hay otro tipo de negocios que podemos desarrollar en internet.

Servicios: existen servicios que podemos proporcionar utilizando como única herramienta internet como marketing digital (tarea cada día más demandada), diseño y desarrollo web, community management, organización de bodas y eventos…

“Hobbies”: si, internet nos permite hacer de nuestras aficiones un negocio. Desde repostería creativa, artesanal o sin gluten, pasando por diversas manualidades (punto, ganchillo) hasta pintura o fotografía. No es necesario tener un espacio físico donde vender lo que hagamos, basta con tener una página web, una tienda online o incluso simplemente una página de facebook. Depende de a qué nos dediquemos.

Dentro de las aficiones y aprovechando que ahora está de moda el “DIY” (do it yourself), podemos dedicarnos a vender, no lo que hacemos, sino el material necesario para llevar a cabo ese hobby. Es el caso de WAK (We are Knitters), que en pocos años han alcanzado un gran éxito, no sólo en España. Su idea: vender kits con todo lo necesario para realizar una labor de punto o ganchillo. Todo ello apoyado en un diseño muy cuidado y moderno, que presenta este tipo de labores como algo “cool” y no como un entretenimiento “de abuelas” (con todo nuestro respeto hacia nuestros mayores). Gran idea, gran labor de marketing y gran diseño. Y todo empleando únicamente internet.

Canal de vídeos de Youtube: aunque parezca increíble, hay gente que vive exclusivamente de ello. Y normalmente empezaron sin intención de hacer de ello un negocio, sino para compartir una afición. Tenemos el caso de Molaviajar, que empezó siendo un blog de dos apasionados por viajar, para pasar a convertirse en una página web y un canal de youtube. O el caso de El cocinero fiel: un chico aficionado a la cocina que se ha hecho muy conocido y creado una buena reputación por sus videorecetas. En el mundo de los vídeos de youtube encontramos todo tipo de temáticas: cocina, moda, belleza, tutoriales, videojuegos… no hay límite.

Blogs: otro ejemplo de convertir una inquietud en un modo de vida. Existen muchos blogueros que empezaron escribiendo casi a modo de diario, para ellos y sus conocidos pero su contenido, por su calidad e interés, acabó haciéndose viral y terminaron teniendo miles de seguidores. Cuando esto ocurre, eres interesante para las marcas: tu blog es un escaparate por el que pasan miles de personas cada día; el sitio ideal donde anunciarse. De esta forma puedes monetizar tu blog y convertirlo en tu modo de vida. Al igual que los canales de youtube, existen blogs de todo tipo de temáticas, pero quizás los más seguidos sean los de cocina (entre los que podemos citar como ejemplo a Webos fritos) o los de moda (siendo uno de los blogs españoles más seguidos el de Lovely Pepa)

Enseñanza online: otro gran campo para explotar. El mundo avanza rápido y cada vez tenemos la necesidad de aprender más cosas para mejorar nuestras aptitudes profesionales pero menos tiempo para hacerlo. Por eso los cursos online ganan cada día más adeptos. Si tienes alguna especialidad o dominas algún programa informático, ¿por qué no crear una página web en la que puedas dar cursos? Hoy existen aplicaciones al alcance de cualquiera para poder grabar videotutoriales y luego subirlos a nuestra web. Si lo haces bien y te dedicas con pasión a ello, puede convertirse en tu forma de ganarte la vida. En este campo tenemos desde escuelas que imparten los cursos exclusivamente online hasta particulares donde podemos poner de ejemplo a Pepa Cobos.

Negocios tradicionales apoyados en internet: los despachos de abogados, los arquitectos, las aseguradoras, los gabinetes de psicología, etc pueden beneficiarse ofreciendo determinados servicios por internet: desde contratar un seguro de modo online, hasta pasar una consulta por videoconferencia o encargar un certificado energético.

En este apartado de la ayuda que ofrece internet a los negocios offline tenemos también todas aquellas empresas que además de su tienda física proporcionan el servicio de venta online. Esto es, a día de hoy, tan valorado que aquellas que hasta ahora no se habían subido a este carro, van a hacerlo. Es el caso del gigante sueco Ikea que permanecía inamovible en su modelo de negocio basado en la venta exclusiva en sus tiendas físicas; en la web ofrecían únicamente el catálogo. Pues bien, hace unos días anunciaron que entre sus planes de expansión, además de la apertura de nuevos centros, está el crear la venta online.

Escaparate: para todas aquellas profesiones ligadas al mundo del diseño o del arte (fotografía, pintura, interiorismo, diseño gráfico, escultura, joyería, etc) la red es una plataforma perfecta para darse a conocer y empezar a vender. Al principio no se vivirá exclusivamente de ello, porque falta esa exposición; pero en cuanto tu trabajo sea conocido y si gusta, empezarás a recibir encargos.

 

Publicidad: imprescindible si no quieres pasar desapercibido.

Por último tenemos, para cualquier tipo de negocio (online, offline o mixto)  internet como carta de presentación. En la actualidad, las empresas las buscamos en internet, no en las Páginas Amarillas, y cualquier negocio que no tenga una página web pierde oportunidad.

Además de tener una página web, si queremos destacar entre nuestra competencia, es casi obligado hacer publicidad. Existen varias opciones desde Google Adwords hasta anunciarse en portales de anuncios; todo depende de tu presupuesto. La segunda opción es mucho más económica, por lo que podrás mantenerla en el tiempo (no sólo con campañas puntuales) y no menos útil. Estos portales tienen muy bien trabajado el posicionamiento SEO por lo que si alguien busca por ejemplo “fontanero en Madrid” y eres un fontanero que está anunciado, aparecerás entre los resultados de búsqueda de Google.

Si te decides por la opción de los portales, en cuantos más te anuncies, mejor. Para evitarte el tedioso trabajo de rellenar cada uno de los formularios de las distintas webs, puedes usar nuestro servicio para profesionales: rellenando un sólo formulario, en menos de 5 minutos, publicamos tu anuncio en 100 portales. Y si te registras en el Área de Clientes, podrás comprar packs de anuncios a un precio reducido y gestionarlos como prefieras. Rápido, sencillo y muy efectivo.

 

Ya tienes todas las claves para triunfar en internet. Sólo te queda tomar la decisión y tirarte a la piscina. Si no cesas en tu empeño seguro que consigues el éxito.

 

 

 

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Desarrollar un negocio en internet
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Internet nos ofrece un amplio abanico de posibilidades para desarrollar un negocio en la red y convertirlo en nuestra forma de vida.
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