Cómo ahorrar dinero a final de mes

Ahorra de 2.000 a 5.000€ al año con un poco de planificación

Con la subida del precio de la luz, el IVA, la alimentación y un largo etcétera es difícil llegar a fin de mes por lo que  conseguir ahorrar algo de dinero parece una tarea imposible. Pero realmente no lo es y es necesario que nos impongamos el propósito de conseguirlo: tener un colchón para imprevistos puede sacarte de más de un apuro. Lo único que hace falta para conseguir ahorrar es analizar nuestros gastos, planificar nuestro presupuesto e implementar una serie de medidas para acabar con esos “agujeros” por los que se nos está yendo parte de nuestro sueldo. Gracias a internet y al mundo de las apps contamos con una serie de webs y aplicaciones que nos van a facilitar mucho la tarea.

 

Lo primero: analizar nuestros gastos

Para saber por dónde se nos cuela el dinero es importante que guardes las facturas y los tickets de compra y te sientes a analizar los gastos. Para simplificar esta tarea lo que puedes hacer es ir anotando una vez a la semana todos los gastos y después hacer un cómputo mensual. Puedes usar una hoja de cálculo de Excel o aplicaciones como Fintonic o Myvalue que simplifican mucho la tarea. Si prefieres un método más tradicional pero igualmente efectivo y hasta divertido, te recomendamos Kakebo, de la editorial Blackie Books: una especie de agenda con un diseño desenfadado y con un montón de campos para llevar un registro de nuestros gastos. Es una especie de hoja de cálculo manual y ahora han sacado también una edición de bolsillo para que la puedas llevar a cualquier parte.

 

Segundo: establecer un presupuesto que nos permita ahorrar

Una vez analizados todos nuestros gastos y teniendo en cuenta cuáles son nuestros ingresos netos, es hora de elaborar un presupuesto. Crea partidas para gastos fijos, variables y fija un objetivo de ahorro mensual.

Durante esta crisis más de la mitad de la población ha renunciado a cosas como vacaciones, salidas nocturnas o comprar ropa para conseguir ahorrar. Pero no es necesario ser drástico; podemos reducir nuestros gastos simplemente diferenciando cuándo compramos algo por necesidad o por capricho o impulso. Y tampoco tenemos por qué privarnos de algún capricho de vez en cuando o del ocio. Sólo hay que saber dónde buscar y qué elegir.

 

Tercero: implementar medidas de ahorro

Una medida de ahorro básica es cambiar el chip y olvidarnos de la tarjeta de crédito en casa para evitar tentaciones que vayamos a lamentar después. La tarjeta está para emergencias o para cuando no queremos llevar demasiado efectivo encima (por ejemplo un viaje). Destierra la idea de que es un saco sin fondo con lo que pagar todo.

 

1. En el supermercado:

Lo primero a evitar en el supermercado es la compra por impulso. Ya sabemos que en estos establecimientos todo está colocado de tal manera que, aunque no necesitemos ciertos productos, no podemos evitar encontrárnoslos y caer en la tentación. Para ello haz previamente una lista y cíñete a ella. ¡Y no vayas al supermercado con hambre!; está demostrado que compramos más. Hacer la compra por internet también nos evita estas tentaciones y si llegas a un pedido mínimo, no te cobran gastos de envío.

Fíjate en los precio por kilo, por litro o por unidad: no siempre los envases grandes son más económicos. Y no caigas en la tentación de las ofertas 3×2 a no ser que sea algo no perecedero, con fecha de caducidad muy larga o que consumas con mucha frecuencia.

No seas fiel a un supermercado: compara precios consultando los folletos de publicidad, viendo su tienda online, utilizando aplicaciones como Supertruper o consultando sitios como carritus.com o comparasuper.com. Con esta app y estas webs podemos llegar a ahorrar hasta un 40% en la compra. Su funcionamiento es sencillo: a partir del nombre del producto se puede comparar su precio en cada establecimiento y elegir así el más barato.

Otra buena medida es optar por las marcas blancas: pueden suponer otro ahorro del 40%. Con la crisis muchos son los que se han decantado por ellas y han perdido la mala fama que tenían. Podemos estar confiar en que, al estar en el supermercado, han sido aprobados y pasado un estricto control de calidad. Muchas marcas conocidas fabrican productos para la marca blanca del supermercado, lo que deja claro que la creencia de que no son productos seguros no es cierta.

Los alimentos de temporada son otro de los imprescindibles en nuestra cesta de la compra; son más baratos y además nos aportan mejores cualidades nutricionales que los que han estado en cámaras o congelados.

ahorrar en la compra

 

2. En el hogar:

Los hábitos que adoptamos en nuestra vivienda tienen una gran repercusión en nuestro bolsillo, ya que engloban un gran número de gastos: alimentación, luz, agua, calefacción, aire acondicionado, reparación y mantenimiento de instalaciones y electrodomésticos, etc.

– Alimentación:

Además de comprar alimentos de temporada y de seguir los consejos para hacer la compra, otra buena costumbre es planificar los menús, aprovechar las sobras y cocinar con la olla a presión (al ser más rápida podemos ahorrar hasta un 50% de la energía). La forma en que conserves los alimentos va a determinar su duración, así que no guardes las cosas de cualquier manera. En la nevera todo tiene su sitio: las carnes y pescados deben guardarse en el cajón inferior (la parte más fría) y no más de dos o tres días; las frutas y hortalizas, en el cajón verdulero; lácteos y huevos, en la parte central o en la puerta. Separa siempre los productos frescos de los cocinados para evitar contaminaciones y utiliza recipientes herméticos. Coloca los alimentos que van a caducar antes delante y lleva un control de lo que tienes y lo que te falta a la hora de hacer la lista de la compra. Y hazte amigo del tupper: ahorrarás dinero y te alimentarás de una forma más sana.

– Luz y agua:

Desde que se han multiplicado el número de compañías abastecedoras de luz y energía, también lo han hecho las ofertas. Conviene que revises tus facturas, el plan que tienes contratado y los precios que te ofrece la competencia. Para esto último puedes usar cualquier comparador de precios como Rastreator. Si encuentras una oferta mejor, no dudes en cambiar.

No dejes los aparatos en standby: apágalos por completo o enchúfalos a una regleta con interruptor para poderlos apagar más cómodamente. Esta medida puede suponer un 5% de ahorro en la factura. Desenchufar de la corriente (apagando el interruptor correspondiente en el cuadro de luces), mientras no los usamos, electrodomésticos de gran consumo como la vitrocerámica o el horno se traduce en un ahorro del 40%. Cambiar las bombillas tradicionales por otras de bajo consumo también nos permitirá guardar en nuestro bolsillo hasta 30€ por bombilla y año. Otras medidas elementales: apagar las luces cuando salgamos de una habitación y comprar electrodomésticos energéticamente eficientes. Son más caros, pero a la larga sale más económico ya que su consumo es mucho menor.

Para ahorrar agua también podemos aplicar varias medidas: ducharnos en lugar de bañarnos; cerrar el grifo mientras nos enjabonamos o nos cepillamos los dientes; instalar reductores del caudal en los grifos y doble botón de descarga en las cisternas (estas medidas se traducen en un ahorro del 50%) y poner la lavadora y el lavavajillas cuando estén llenos.

– Revisa tu armario y tu trastero:

Haz orden en tu vivienda y deshazte de una vez de todo lo que no utilizas. Según un estudio, el 80% de las familias acumula una media de 5 objetos que ya no usa y que podría convertir en dinero a través del mercado de segunda mano: vendiendo artículos que ya no usas puedes recuperar hasta el 40% de su valor. La diferencia en lo que podemos llegar a obtener depende de dónde lo vendamos: hacerlo por internet es mucho más rentable, además de más cómodo, que llevarlo a una tienda de compraventa. En el primer caso podemos llegar a obtener el doble. Existen un montón de portales de anuncios (milanuncios, segundamano, locanto, olx, anunciarlotodo, milmovidas…) en los que podemos poner nuestros artículos a la venta pero sólo multibreves publica nuestro anuncio en 100 portales, haciendo que lleguemos a un público mucho mayor y que nuestras posibilidades de vender se multipliquen.

 

3. Teléfono, móvil y adsl:

Al igual que con la luz, es conveniente que revises tus facturas, tu plan y los precios de la competencia. A veces estamos pagando más simplemente por no informarnos o no estar la día.

Si tienes que llamar al extranjero, usa Skype o Line y te saldrá gratis. Puedes hacerlo desde el ordenador o desde el móvil si te descargas la app. Lo único que necesitas es tener conexión a internet y que la otra persona también tenga la aplicación instalada.

En ocasiones necesitamos llamar a un número 900 (901 ó 902) que tienen una tarifación especial y no suele ser barata. La aplicación No más números 900 nos ofrece un teléfono alternativo nacional. Lo que hace esta app es recoger la base de datos del sitio “Wiki nmn 900” que ofrece un listado de los números de teléfono nacionales de empresas y organismos para evitar llamar los 900 que suponen un gasto añadido a nuestra factura. El funcionamiento de la aplicación es  sencillo: podemos buscar por el nombre de la empresa o por el número 900 proporcionado y nos ofrecerá el número alternativo. Hay que tener en cuenta que su listado aún no es completo; como wiki que es, su base de datos se va completando mediante colaboración y hay teléfonos que aún no han sido proporcionados por nadie.

 

4. Transporte:

Lo primero es plantearte si realmente necesitas un coche; poseer, mantener y utilizar un vehículo propio supone unos elevados gastos anuales (seguro, revisiones, plaza de garaje, gasolina, averías, etc). Si en tu ciudad dispones de un buen servicio de transporte público, quizás puedas prescindir de él.

En caso de que decidas tener coche propio hay unas medidas de ahorro básicas: usar un comparador de seguros para saber si estamos pagando de más, conducir de manera eficiente (reducir la velocidad, apagar el motor en los atascos, quitar la baca del coche, etc), mantener el coche en perfecto estado para evitar averías y buscar las gasolineras con el combustible más barato. Para esto último contamos con la ayuda de la aplicación Gasolineras de España que localiza por GPS nuestra ubicación y nos muestra las gasolineras cercanas ordenadas por distancia o precio. En el caso del mantenimiento del coche, podemos llegar a ahorrar hasta 300€ al año si lo realizamos nosotros mismos. Pero ojo, nos referimos a tareas sencillas como revisar el aceite y cambiarlo, revisar las ruedas e inflarlas en caso necesario o cambiar las escobillas del limpiaparabrisas. Para tareas más complejas, acude a un profesional; de lo contrario lo barato podría salirte caro.

Si optas por no poseer un vehículo puedes utilizar el transporte público, ir en bicicleta, andando o compartir trayecto y gastos con un compañero de trabajo. Si quieres viajar también tienes la posibilidad de hacer esto mismo con alguien a quien le sobre espacio en su coche y se dirija a tu mismo destino. Para esto han surgido múltiples aplicaciones como BlaBlaCar, Amovens o Carpooling. Si eres tú el propietario también puedes usarla ofreciendo tu coche para compartir trayecto con otros viajeros.

Cuando tengamos que coger un taxi, podemos hacerlo a mitad de precio con aplicaciones como Join Up Taxi. De momento sólo está disponible en Madrid, Barcelona, Valencia, Palma, Bilbao, San Sebastián y Sabadell. Esta app ofrece a sus usuarios la posibilidad de compartir taxi y gastos. Sólo hay que registrarse y buscar para compartir destino o crear nosotros un evento. Si se hace con antelación es más fácil encontrar acompañantes.

 

5. Viajes, ocio y compras:

Está claro que hay que medirse y no despilfarrar, pero se puede ahorrar sin tener que renunciar por completo a unas vacaciones, a actividades de ocio y a comprarnos ropa o zapatos. La clave está en diferenciar cuándo lo hacemos por capricho o aburrimiento o cuándo por necesidad. Y cambiar de mentalidad también nos ayudará mucho: ¿por qué nos empeñamos en comprar todos los artículos nuevos? En el mercado de segunda mano hay gran cantidad de productos en muy buen estado, que suponen un ahorro importante y que además, al dar una segunda vida útil a estos objetos estamos ayudando al medio ambiente. Hacerte con ellos es sencillo; sólo tienes que consultar los portales de anuncios. Pero como hay muchos portales y la oferta es tan amplia, si usas un buscador de anuncios como Trovit o Mitula la tarea se te va a simplificar muchísimo.

En el apartado de ocio y viajes la clave está en recurrir a las ofertas de última hora. Para ello necesitas sentarte y buscar en internet cupones y ofertas en páginas como Groupon, Groupalia, Oferplan, Letsbonus, etc. En todas ellas puedes buscar por ciudad y si te suscribes a su newsletter, las ofertas te llegarán directamente a tu correo electrónico. Cuando necesites un hotel, puedes cambiar éste por apartamentos de alquiler para estancias cortas: es mucho más ecónomico y más cómodo, sobre todo si viajas con niños. Y si vas a otro país una opción interesante es usar Airbnb: te alojarás en casa de un ciudadano (puedes optar por alquilar una habitación o el apartamento entero) que te podrá dar consejos sobre qué visitar, dónde comer, cómo usar el transporte, etc, además de conocer de primera mano las costumbres y forma de vivir de ese país. Este servicio, como otros de los que forman parte del llamado Consumo Colaborativo, han tenido últimamente cierta controversia porque se han crecido enormemente y no se ha desarrollado una regulación específica para ellos, por lo que las protestas de los empresarios están a la orden del día. Pero dejando aparte esas cuestiones, como experiencia es muy recomendable.

El IVA cultural no ha ayudado precisamente al cine, el teatro o el sector editorial. Pero no tienes por qué renunciar a ellos: acude al cine el día del espectador o hazte fiel a una sala en concreto y podrás hacerte con una tarjeta con la que obtendrás descuentos. En el caso del teatro también existen bonos o compañías que actúan en salas más pequeñas a precios más asequibles. Y en el sector editorial el truco está en no comprar las novedades, sino en esperar a que salgan en edición de bolsillo: el precio puede llegar a ser la mitad. Y, por supuesto, hazte socio de la biblioteca municipal; además de libros, podrás coger prestados películas, series o música.

 

Estos son sólo algunos de los muchos trucos que podemos aplicar para ahorrar, según dicen los expertos, desde 2.000 hasta 5.000€ al año. Y realmente no son cosas difíciles de llevarlas a cabo. Sólo hay que concienciarse y crear unos hábitos. Nuestro bolsillo nos lo agradecerá.

Para ampliar información, recomendamos la lectura del libro del periodista Jorge Planelló: “Cómo ahorrar hasta 5.000 euros al año”.

 

 

 

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Cómo conseguir ahorrar dinero a final de mes
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Analizando nuestros ingresos y gastos, fijando un presupuesto y implementando unas medidas de ahorro podemos ahorrar de 2.000 a 5.000€ al año
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2 Comentarios de Respuesta

  • masaje alicante17 mayo, 2015 at 12:07

    Casi nunca me encuentro con un blog o una noticia que
    sea entretenido a la par de educativo y quiero
    decirles que estoy impresionado con lo que me he encontrado en esta pagina, seguir escribiendo así =)

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    • multibreves20 mayo, 2015 at 15:34

      Gracias! Nos alegra que te guste y te resulte útil.
      Un saludo

      Responder

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